Una vecina del fraccionamiento Misiones denunció la falta de atención por parte de las autoridades municipales ante la presencia de un panal de abejas que se encuentra en la entrada de su domicilio desde hace varios meses, situación que ya provocó que una niña de seis años fuera picada.
La afectada, quien reside en la calle Misión San Juan número 10,817, relató que desde abril solicitó apoyo a la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Mazatlán para atender el problema, debido a que las abejas se encuentran dentro de una pared ubicada justo en el acceso principal de la vivienda.
Según explicó, personal de la dependencia le informó que no podían intervenir directamente, ya que para retirar el enjambre sería necesario demoler parte de la pared y posteriormente repararla, lo que representaría un gasto aproximado de tres mil pesos.
Sin embargo, la situación se agravó esta semana cuando una de las abejas picó a su hija de seis años, generando preocupación entre la familia.

“Ya ni siquiera podemos salir por la puerta principal. Tenemos que abrir la cochera para entrar y salir de la casa. Tampoco puedo barrer afuera porque las abejas se alteran”, señaló la vecina.
Ante la falta de una solución, la mujer buscó apoyo por cuenta propia y contactó a un apicultor, quien acudió al domicilio y colocó una caja para intentar capturar a las abejas. No obstante, asegura que desde entonces no ha vuelto al lugar y tampoco responde a sus llamadas y mensajes.
La afectada manifestó que nuevamente se comunicó con Ecología para pedir orientación, pero asegura que le indicaron que no podían retirar la caja colocada por el apicultor debido a posibles implicaciones legales.
“Me dicen que no pueden quitarla porque los pueden demandar, pero la propietaria de la casa soy yo. Ya no sé qué hacer, porque el problema sigue ahí y mi hija ya resultó afectada”, expresó.
La vecina hizo un llamado a las autoridades municipales para que intervengan y le ayuden a resolver una situación que considera un riesgo para su familia y para las personas que transitan por la zona.
Mientras tanto, asegura que vive con temor de que ocurra un nuevo incidente, especialmente con los menores de edad que habitan y visitan el domicilio.
“Lo único que quiero es una solución antes de que alguien más salga lastimado”, concluyó.
