Política de intereses, no de principios
Por Alejandro Gallardo
En la opinión pública, llamó poderosamente la atención el comunicado del diputado federal y dirigente del Partido Verde en Sinaloa, Ricardo Madrid, sobre la presunta incorporación de Domingo “Mingo” Vázquez a las filas de ese partido.
Se trata de un personaje que ha recorrido prácticamente todos los partidos políticos en su persistente, y hasta ahora fallido, intento por alcanzar la presidencia municipal de Ahome.
En los dos procesos locales anteriores, “Mingo” Vázquez compitió bajo la bandera de la oposición a Morena, particularmente con el respaldo del PAN y el PRI, quedando muy cerca de vencer al hoy alcalde destituido, Gerardo Vargas Landeros, quien, como dice el dicho popular, “dejó los pelos en el portillo”.
Hoy, paradójicamente, ese mismo personaje parece buscar cobijo en un partido aliado de Morena, dejando “colgados de la brocha” a quienes lo arroparon en el pasado y le ofrecían nuevamente su respaldo para construir una alternativa distinta al oficialismo.
Este movimiento evidencia que en su búsqueda por ocupar un cargo público no hay principios, ni ética, ni un proyecto de fondo. Solo hay ambición de poder. Y ese parece ser también el sello de la estrategia del Partido Verde en Sinaloa, cuyo líder moral despacha como embajador en España. Buscan aliados sin importar su trayectoria, con tal de debilitar a los partidos de oposición, particularmente al PRI y al PAN, que harían bien en tomar nota.
Un caso similar se presenta en Mazatlán. En la pasada elección, los partidos de oposición postularon como candidato a la alcaldía al empresario Guillermo “Memo” Romero, quien previamente había buscado ser nominado por Morena. Aunque obtuvo una votación significativa, no logró imponerse a la fuerza de la marca oficialista, que impulsó a la hoy alcaldesa Estrella Palacios.
Tras esa elección, el PAN y el PRI volvieron a ofrecerle la candidatura para los comicios de 2027. Incluso la dirigente estatal del PAN, Wandy Barajas, fue más allá y lo destapó como posible aspirante a la gubernatura, propuesta que Romero rechazó de inmediato.
Sin embargo, se sabe que mantiene el interés de competir nuevamente, ya sea por la alcaldía u otro cargo público, esta vez desde las filas del partido oficial, aprovechando su cercanía con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Así, al igual que “Mingo” Vázquez, el empresario mazatleco también estaría por dejar atrás a quienes le abrieron las puertas hace apenas un año y medio. Aquí no hay convicción ni compromiso, solo cálculos personales.
Hoy, en la política, la ideología, la doctrina y las lealtades partidistas han sido reemplazadas por los intereses. Se trata de arrimarse al árbol que dé mejor sombra.
Morena, en ese sentido, es el mayor receptor de cuadros provenientes del PRI y otros partidos, muchos de los cuales terminan desplazando a la militancia de izquierda que originalmente dio forma al movimiento.
Así está la política de nuestros días. Ni más, ni menos.
Es lo que hay.
