- Abre su cuarta tienda en el puerto que impulsó el nacimiento y expansión nacional de la marca sinaloense
Mazatlán, Sinaloa.- Cuando la incertidumbre dominaba al país en plena pandemia, una empresa sinaloense decidió apostar por Mazatlán. Lo que comenzó como un proyecto inspirado en la pesca deportiva y en el estilo de vida del noroeste mexicano, hoy se ha convertido en una historia de éxito empresarial con presencia nacional.
La marca Maja inauguró este viernes su cuarta tienda en Mazatlán, ubicada en La Gran Plaza, una apertura que tiene un significado especial para sus fundadores, pues fue precisamente en este puerto donde nació comercialmente la empresa que hoy suma 121 sucursales en México.
Durante la inauguración, el fundador de Maja, José Ignacio de Nicolás, recordó que la primera tienda abrió en Galerías Mazatlán en 2021, cuando todavía existían restricciones sanitarias por la pandemia de Covid-19, controles de acceso en los centros comerciales y una gran incertidumbre económica.
A pesar de ello, los mazatlecos respondieron. “Fue Mazatlán quien nos dio la confianza para crecer”, expresó.
La respuesta del mercado fue tan positiva que la empresa encontró aquí el impulso para expandirse. Después de Mazatlán llegó Tijuana; posteriormente Culiacán y, a partir de ahí, comenzó una expansión que hoy coloca a la marca en prácticamente todo el país.
Incluso, José Ignacio de Nicolás reveló que durante varios meses la sucursal de Galerías Mazatlán fue la tienda con mayores ventas de toda la cadena, superando a establecimientos ubicados en ciudades mucho más grandes.
“Muchos meses la tienda de Mazatlán fue la que más vendió de todas las tiendas de Maja”, destacó.
Una idea nacida entre amigos y jornadas de pesca
La historia de Maja comenzó mucho antes de abrir su primera sucursal. José Ignacio de Nicolás, apasionado de la pesca deportiva, buscaba camisas de calidad para uniformar a los integrantes de su equipo durante sus salidas en una embarcación llamada “La Maja”, nombre que posteriormente daría identidad a la marca.
Al detectar la falta de opciones especializadas en el mercado mexicano, compartió la idea con un amigo dedicado a la publicidad y juntos comenzaron a analizar la posibilidad de desarrollar una línea propia de ropa para pesca y aventura.
A ese proyecto se sumó posteriormente el diseñador Esteban Tamayo, quien se convirtió en una pieza clave para construir la imagen, los diseños y la identidad visual de la marca.
Desde 2019 comenzaron a estudiar tendencias, materiales, colores, necesidades del mercado y oportunidades de crecimiento. Lo que inició como una inquietud personal terminó convirtiéndose en una empresa que hoy genera empleos, presencia comercial y una identidad profundamente ligada al estilo de vida sinaloense.
“No podemos ser malagradecidos con Sinaloa”
Durante el encuentro con medios, José Ignacio de Nicolás también habló sobre los retos que enfrenta actualmente el estado y dejó claro que la empresa mantendrá su confianza en Sinaloa.
Reconoció que existen desafíos, pero afirmó que quienes nacieron y crecieron en esta tierra saben que el estado ha enfrentado momentos difíciles a lo largo de su historia y siempre ha encontrado la manera de salir adelante.
“Sinaloa ha salido adelante de ciclones, de crisis económicas y de muchos trastornos que ha tenido el estado. Este no va a ser el problema que nos corte el proyecto de vida que tenemos los sinaloenses”, afirmó.
El empresario destacó que la fortaleza, el carácter y la resiliencia forman parte de la identidad de los sinaloenses, valores que también han acompañado el crecimiento de la empresa.
“Aquí nacimos como familia, aquí nació la marca, aquí aprendimos a ser empresarios y aquí aprendimos a conocer al mercado. No podemos ser miedosos ni malagradecidos con la tierra que nos dio todo”, expresó.
Para él, mantenerse invirtiendo en Sinaloa es también una forma de reconocer el respaldo que han recibido de miles de clientes a lo largo de los años.
Una expansión que apenas comienza
Aunque la marca ya cuenta con 121 tiendas en México, los planes de crecimiento continúan.
La empresa proyecta cerrar este año con alrededor de 145 sucursales, fortaleciendo su presencia en entidades donde aún tiene poca cobertura.
Entre los mercados que buscan desarrollar destacan la Ciudad de México, Veracruz, Chihuahua y la Riviera Maya, además de otras ciudades estratégicas del país.
Por ahora, la presencia internacional de Maja se mantiene a través del comercio electrónico, pero el crecimiento sostenido de la empresa deja abierta la posibilidad de futuras expansiones fuera de México.
Mientras tanto, la nueva tienda de La Gran Plaza representa algo más que una apertura comercial.
Representa el regreso de una marca a la ciudad que creyó en ella cuando apenas comenzaba. La historia de Maja es la de una idea surgida entre amigos, inspirada por el mar y la pesca, impulsada por el talento de sinaloenses y fortalecida por la confianza de los mazatlecos.
Una historia que demuestra que, incluso en los momentos más difíciles, las grandes empresas pueden nacer, crecer y consolidarse cuando encuentran una comunidad dispuesta a creer en ellas. Y para Maja, esa comunidad fue Mazatlán.
Inauguración de la cuarta tienda en Mazatlán
La nueva tienda Maja fue inaugurada este viernes a las 18:00 horas en un ambiente de celebración y orgullo empresarial, contando con la presencia de medios de comunicación, invitados especiales, clientes y miembros de la familia fundadora de la marca.
La sucursal se ubica en el local T04 de la planta baja de La Gran Plaza Mazatlán, justo a un costado de Starbucks y en la privilegiada esquina que se aprecia al ingresar por la puerta giratoria principal del centro comercial.
Se trata de una ubicación estratégica que la empresa esperó durante años debido a su gran visibilidad y afluencia de visitantes, consolidando así la apuesta de Maja por el puerto que impulsó su crecimiento y la convirtió en una de las marcas de mayor expansión en México.
