El encarecimiento de los alimentos en México cerró 2025 con un impacto desigual entre zonas urbanas y rurales. De acuerdo con datos del INEGI, en diciembre la canasta alimentaria aumentó 4.4 por ciento en las ciudades, mientras que en el ámbito rural el alza fue de 3 por ciento, lo que evidenció una mayor presión para los hogares urbanos.
La especialista de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Citlalic Esperanza Madariaga López, explicó que, aunque la inflación anual se ubicó en 3.7 por ciento, el costo de los alimentos en zonas urbanas superó ese promedio, sin que ello implicara una recuperación real del poder adquisitivo.
Advirtió que, pese a la desaceleración en el ritmo inflacionario, los precios continuaron al alza y muchas familias enfrentaron el impacto extendiendo sus jornadas laborales o buscando ingresos adicionales. Entre 2020 y 2023, la canasta alimentaria acumuló un aumento superior al 31 por ciento, mientras que los ingresos reales apenas crecieron.
Datos del INEGI también revelaron que uno de los mayores incrementos se registró en los alimentos consumidos fuera del hogar, especialmente los productos cárnicos, lo que llevó a especialistas a recomendar priorizar la comida preparada en casa y evitar el endeudamiento para enfrentar el aumento del gasto.
