CAMPO MEXICANO
MDH Ramón Larrañaga Torróntegui
El campo dejo en ser seguro, agradable para vivir mientras que el bosque se convirtió en fuente de riqueza para involucrados en destruirlo. Un tema que debería estar en la agenda presidencial por la falta de acciones, forma en controlarla, su peso en la zona rural, urbana. Trabajar con sentimiento común por un México nuevo, armónico en el que gobernante entienda y escuche, ajuste los derechos, trabaje en beneficio de la vida, impacto ambiental, aire de calidad en la ciudad, manejo de residuos, controlar la desaparición en especies, contaminación de ríos, mar que sea lo cotidiano en la agenda para una nueva realidad en justicia, salud, jubilación, educación. Trasformar la justicia, el crecimiento económico nos llevara a la seguridad, un país incluyente, equitativo.
La naturaleza es la base del sostenimiento humano al garantizar la provisión de todos los beneficios en lo local, regional, nacional, mundial. El agua es un principio básico y eje fundamental del todo al relacionarse con la biodiversidad y lo integral. Si deseamos que la vida siga hay que preservar, conservar y mitigar las consecuencias con responsabilidad y compromiso. De nada sirve declarar áreas protegidas si cuando la ambición y la avaricia se presentan se transforma la ley a modo o se hace de la vista ciega.
No hay estrategia que sirva si quienes están encargados de la protección mediante la ley hacen efectivos sus intereses sobre ríos, ecosistemas, humedales. El plan de gobierno en lo rural y en lo urbano ha fallado, los ciudadanos se muestran molestos por permitir gestiones amañadas de apropiación sin responsabilidad con la intención de lucrar con un bien social. Si se ambiciona mantener la mejora en calidad de vida a escala local, nacional y mundial es necesario solucionar los conflictos de interés de los gobernantes.
Protegiendo el medio ambiente, reformar la manera en cuanto el respaldo del presupuesto con propuestas claras, sanas fortaleciendo la ciencia, tecnología, educación, investigación como base científica para la toma de decisiones de políticas públicas, ambientales, sectoriales con el fin de generar una responsabilidad compartida que sirva para la conservación, valoración integral, sostenibilidad en actividades productivas, extracción de minerales, asentamientos humanos, consumo mejorando la calidad de vida.
Hablar de crecimiento económico a costa de la calidad de vida no tiene sentido, es aprovecharse de quien tiene el dinero y explotar a quien necesita trabajo por lo tanto no es fuente de riqueza sino de pobreza. Construir bienestar es priorizar actividades que diversifiquen el medio urbano, rural sin destruir el medio ambiente. Es indispensable un mayor compromiso por parte del gobierno con el medio ambiente, la biodiversidad, ordenamiento territorial, planeación urbana, planeación en el futuro del agua.
Una política forestal profunda, minera, pesquera, acuícola. Promover saberes, conservación, uso del recurso natural, compromiso por la autoridad, responsabilidad en la gestión y promoción de capitales extranjeros. En cuanto al dialogo de gobernante y pobladores urbanos, rurales existe un vacío, el gobernante hace la gestión, da el permiso y el ultimo que se entera es el afectado morador de la zona quien se ve amenazado si no deja el lugar.
Esto amerita un plan nacional de ordenamiento marcando límites legales entre el ejecutivo estatal y el federal en busca de que ninguno de los dos se apropie del vacío legal existente y que exista conexión entre el afectado, su riesgo al cambio, la flora, fauna, agua, el diagnostico de impacto responsable, serio real en la toma de esa decisión.
El reto es cortar los conflictos de intereses del funcionario de gobierno estatal o federal. Los humedales son ahora parte de campos de golf o villas turísticas, lo verde nostálgico del campo es desierto, los millones de especies animales no encuentran refugio. Miles de hectáreas se pierden por año por la avaricia en conflictos de interés, es la causa de observar grandes llanuras desérticas, la ganadería estabulada, los incendios forestales son un mecanismo de apropiación y expulsión. La tala ilegal se legaliza en la ciudad, la minería ilícita, el lavado del material con cianuro.
El campo y la sierra se degradan y en ello participa involucrado un funcionario de gobierno en asociación delictuosa ambiciosa. Se trata de la vida en la tierra, su valor estratégico. El bosque se convirtió en espacio de enriquecimiento rápido, la oportunidad esperada para vivir en la opulencia sin castigo, en donde no se aporta y se cosecha.
Se ocupa fortalecer la capacidad legal, monitoreo del medio ambiente, control de depredadores, financiamiento, conciencia ciudadana, de funcionarios, promover una economía forestal sustentable convirtiendo el campo en progreso y tierra de oportunidades para su gente, reconociendo el valor de sus ríos, arroyos, bosque, minerales, flora, fauna y sobre todo funcionarios confiables en áreas de gobierno afines al tema.
