Culiacán, Sinaloa.– En medio de un contexto político marcado por pendientes legislativos y llamados a la unidad, el Congreso del Estado de Sinaloa dio inicio al Segundo y último Período Ordinario de Sesiones del Segundo Año de Ejercicio Constitucional de la 65 Legislatura, una etapa considerada clave rumbo al cierre del ciclo legislativo.
La Sesión Solemne fue encabezada por el presidente de la Mesa Directiva, Rodolfo Valenzuela Sánchez, quien declaró formalmente abiertos los trabajos que se extenderán hasta el próximo 31 de julio.
Como parte del protocolo, diputadas, diputados y asistentes entonaron el Himno Nacional, dando paso al acto oficial que marca el reinicio de actividades tras el periodo de receso legislativo.
Durante la sesión, la presidenta de la Diputación Permanente, Rita Fierro Reyes, entregó el informe de labores correspondiente al periodo del 1 de febrero al 31 de marzo, documento que concentra los asuntos atendidos mientras el pleno no se encontraba en funciones ordinarias.
Sin embargo, el arranque del periodo también estuvo marcado por un mensaje que evidenció el contexto que enfrenta el Congreso. El diputado Miguel Ángel Gutiérrez Sánchez hizo un llamado a no olvidar la ausencia de la diputada Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda y el diputado Sergio Torres Félix, quienes no se encuentran en funciones tras haber sido víctimas de una agresión el pasado 28 de febrero.
El exhorto puso sobre la mesa la necesidad de mantener la cohesión al interior del Poder Legislativo en un momento decisivo para la agenda estatal.
Tras la conclusión de la sesión solemne, el presidente del Congreso citó de inmediato a una sesión extraordinaria, dando paso a un arranque acelerado de trabajos en este periodo, donde se prevé la discusión de temas prioritarios para Sinaloa.
