La presidenta del PRI en Mazatlán y regidora asegura que ha incomodado intereses por señalar presuntas irregularidades, deficiencias en los servicios públicos y problemas en Jumapam; afirma que no se quedará callada pese al clima de violencia.
Mazatlán, Sinaloa.– La regidora y presidenta del PRI en Mazatlán, Maribel Chollet Morán, denunció haber recibido amenazas de muerte y de privación ilegal de la libertad, por lo que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado para que se investiguen los hechos.
La edil reveló que esta es la tercera ocasión en que enfrenta este tipo de intimidaciones. Explicó que entregó evidencias a las autoridades, entre ellas el número telefónico desde el cual recibió las amenazas, y pidió que se realice una investigación seria para llegar hasta las últimas consecuencias.
Durante una entrevista, Chollet Morán aseguró que no tiene intención de guardar silencio ni de modificar su postura frente a los problemas que enfrenta Mazatlán. Reconoció que siente miedo como cualquier persona y que la situación también representa una preocupación para su familia; sin embargo, afirmó que no permitirá que las intimidaciones la hagan retroceder.
En ese contexto, señaló que su trabajo como regidora se ha caracterizado por cuestionar y denunciar las deficiencias que afectan a los mazatlecos, particularmente en los servicios públicos, los problemas de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán (Jumapam) y presuntas irregularidades en la administración municipal.
Consideró que sus señalamientos han incomodado intereses y que las amenazas podrían estar relacionadas con las denuncias que ha realizado, aunque evitó responsabilizar directamente a alguna persona y dejó en manos de la Fiscalía las investigaciones.
También cuestionó la estrategia de seguridad del gobierno municipal, al considerar que las reuniones y los discursos sobre coordinación institucional no han dado resultados visibles ante los hechos de violencia que diariamente se registran en Mazatlán.
Al ser cuestionada sobre si esta situación podría afectar sus aspiraciones políticas, la dirigente priista fue contundente al asegurar que no dará un paso atrás.
“Le estoy estorbando a alguien. Quiere decir que me tienen miedo, quiere decir que sienten que les puedo hacer estorbo”, expresó.
Finalmente, reiteró que continuará con su trabajo político y con los señalamientos que considere necesarios, al tiempo que llamó a la ciudadanía a no acostumbrarse a vivir con miedo ante el escenario de violencia que enfrenta Mazatlán y Sinaloa.
