Mazatlán, Sinaloa.– Lo que parecía un caso perdido terminó en una historia de supervivencia. Una tortuga marina, encontrada con una grave fractura en el caparazón tras salir de su hábitat natural, logró recuperarse gracias a la intervención del Hospital de la Fauna del Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés.
El ejemplar fue localizado por personal de la Secretaría de Marina en condiciones críticas, luego de desplazarse hacia zonas urbanas durante la temporada de desove, un periodo en el que estos animales quedan expuestos a peligros como el tránsito vehicular.
Con lesiones severas que comprometían su vida, la tortuga fue trasladada de inmediato al hospital especializado, donde médicos veterinarios activaron un protocolo de emergencia para reconstruir su caparazón, un procedimiento complejo que requiere alta precisión, materiales especiales y monitoreo constante.
Contra todo pronóstico, el animal respondió favorablemente al tratamiento. Tras semanas de atención intensiva y rehabilitación, la tortuga logró recuperarse y fue liberada nuevamente en su entorno natural, marcando un desenlace exitoso para un caso de alto riesgo.
Este rescate no solo evidencia los peligros que enfrentan las especies marinas, sino también el nivel de especialización y compromiso del Hospital de la Fauna del Gran Acuario Mazatlán, que diariamente trabaja en la protección y conservación de la vida silvestre en la región.
