Querétaro.— Sinaloa busca dejar atrás la dependencia del turismo tradicional de sol y playa y abrirse paso en uno de los segmentos de mayor derrama económica: el turismo de reuniones.
Con ese objetivo, una delegación sinaloense participa en el Congreso Nacional de la Industria de Reuniones (CNIR), en Querétaro, donde se reúnen más de 800 especialistas, organizadores de congresos, cadenas hoteleras, proveedores y representantes de destinos de todo México.
La participación es encabezada por Melissa Carrillo, directora de la Unidad de Proyectos Especiales de la Secretaría de Turismo de Sinaloa, en representación de la secretaria Mireya Sosa Osuna.
El reto es claro: atraer a Sinaloa convenciones, ferias, congresos y viajes corporativos, aprovechando que este segmento genera un gasto promedio superior al del turista convencional y puede traducirse en mayor actividad para hoteles, restaurantes, recintos, transporte y servicios.
“Estar presentes frente a más de 800 Meeting Planners y Organizadores Profesionales de Congresos representa una oportunidad para convertir a Sinaloa en un actor competitivo en el mapa nacional de eventos”, señaló Carrillo.
A la delegación se integraron también representantes del sector hotelero, entre ellos Rafael Sastré, presidente de la Asociación de Hoteles del Norte de Sinaloa, y José Manuel de las Rivas, presidente de la Asociación de Propietarios de Hoteles y Moteles de Culiacán.
El CNIR concentra a los principales actores de la industria de reuniones, incluidos organizadores de congresos y exposiciones, agencias, hoteles, recintos y oficinas de convenciones.
Para Sinaloa, el objetivo va más allá de la capacitación: competir por un mercado que puede generar mayor derrama, ocupación hotelera y nuevas oportunidades de negocio durante todo el año.
