La presencia de lirio acuático en distintas zonas del litoral ha comenzado a llamar la atención de visitantes y locales, luego de que el mar arrojara grandes acumulaciones de esta vegetación en varios puntos de playa.
De acuerdo con información proporcionada por Ángel García Contreras, director de la Operadora y Administradora de Playas de Mazatlán, no se trata de sargazo ni representa riesgo sanitario o ambiental, ya que es una planta de agua dulce arrastrada al océano por corrientes y escurrimientos.
Aunque su acumulación genera una afectación visual en tramos de los más de 16 kilómetros de playa, desde Cerritos hasta Olas Altas, su retiro inmediato resulta complicado debido al peso que adquiere al mezclarse con arena y humedad.
Se prevé que en los próximos días, con la acción del sol, el viento y la salinidad, el lirio comience a secarse, lo que permitirá su recolección de forma más eficiente por parte del personal de la Operadora de Playas.
Las autoridades mantienen monitoreo permanente y reiteran que se trata de un fenómeno natural, sin riesgo para la población ni para los ecosistemas marinos del puerto.
