“No siempre quien piensa en suicidarse quiere morir; muchas veces quiere dejar de sentir un dolor que considera insoportable”. Bajo esta premisa, el Congreso de Sinaloa abrió un espacio para hablar de frente sobre salud mental y prevención del suicidio.
Culiacán, Sinaloa.- Con la conferencia “Cambiar la narrativa: hablar de salud mental salva vidas”, el Congreso del Estado de Sinaloa llamó a romper con el silencio, el estigma y los prejuicios que todavía rodean a la depresión, la ansiedad y las crisis emocionales.
La conferencia, organizada por la Unidad de Igualdad de Género, estuvo a cargo del doctor Édgar Antonio Velarde, psicoterapeuta especializado, quien compartió también una experiencia personal que marcó su trayectoria profesional: la pérdida de una persona que amaba a causa del suicidio.
Velarde señaló que hablar de suicidio no provoca el problema; por el contrario, abrir espacios de escucha puede convertirse en una herramienta de prevención. Explicó que las personas que atraviesan una crisis pueden enviar señales de alerta que deben ser tomadas en serio y atendidas sin juicios ni estigmas.
Subrayó que la prevención del suicidio no es responsabilidad exclusiva de psicólogos y psiquiatras. Familia, escuelas, centros de trabajo, instituciones y sociedad tienen un papel fundamental para detectar cambios de conducta, escuchar y acompañar a quienes atraviesan momentos de dolor emocional.
Durante su exposición también destacó que la salud mental está relacionada con las condiciones en las que viven las personas, por lo que las instituciones públicas pueden contribuir mediante políticas que favorezcan el acceso a vivienda, seguridad social, servicios de salud, empleos dignos y mejores condiciones de vida.
El presidente de la Junta de Coordinación Política, Eligio López Portillo, sostuvo que hablar de salud mental implica reconocer al ser humano de manera integral y aprender a escuchar, respetar y validar las emociones de los demás.
Por su parte, la secretaria general del Congreso, Conzuelo Gutiérrez Gutiérrez, señaló que el bienestar emocional también debe ser parte de la vida laboral y llamó a no permitir que las responsabilidades cotidianas hagan que se pierda de vista a las personas que están detrás de cada función institucional.
El Congreso de Sinaloa refrendó así su compromiso de generar espacios de reflexión sobre salud mental y perspectiva de género, con el objetivo de contribuir a una sociedad donde pedir ayuda no sea motivo de vergüenza y hablar pueda significar una oportunidad para salvar una vida.
