Culiacán, Sinaloa.— Con un llamado a recuperar la paz, reconstruir la confianza y mantener al gobierno al margen de la disputa política rumbo a 2027, Graciela Domínguez Nava asumió la gubernatura interina de Sinaloa y dejó claro que su administración tendrá una misión central: gobernar, pacificar y estabilizar el estado.
Ante el Congreso del Estado, la nueva mandataria reconoció el momento de preocupación, cansancio y desconfianza que enfrenta la sociedad sinaloense, y sostuvo que la confianza no se decreta ni se exige: se gana todos los días con trabajo, honestidad, cercanía, resultados y transparencia.
“La prioridad será la paz”, afirmó Domínguez Nava, pero aclaró que no se trata de una paz de discurso, sino de una condición que debe sentirse en las calles, comunidades, escuelas, negocios, campos, costas y hogares.
Su gobierno, dijo, deberá atender de manera prioritaria a las víctimas, las familias de personas desaparecidas, el desplazamiento interno y el retorno a comunidades, además de reconstruir el tejido social y fortalecer la seguridad y las instituciones.
Domínguez Nava también puso sobre la mesa la reactivación económica y la atención a sectores estratégicos como el campo, la pesca, la ganadería, la minería y el turismo, con la finalidad de recuperar condiciones para que las familias y los sectores productivos puedan trabajar y crecer.
Gobierno fuera de la sucesión de 2027
Uno de los mensajes políticos más claros de su discurso fue su compromiso de mantener a la administración interina fuera de la disputa sucesoria de 2027.
“La administración interina tiene como misión gobernar, pacificar y estabilizar”, afirmó.
Sostuvo que durante este periodo deberá existir interlocución con todas las fuerzas políticas y una conducción basada en la responsabilidad institucional y la estabilidad democrática.
La gobernadora interina también hizo explícito su respaldo a la coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el Gobierno de México, al señalar que Sinaloa necesita “toda la fuerza del Estado Mexicano” para recuperar plenamente la tranquilidad.
“No llegamos a borrar lo que funciona”
Domínguez Nava aseguró que los programas, obras y políticas públicas que benefician a la población tendrán continuidad, mientras que aquello que deba corregirse, fortalecerse o cambiarse será revisado con un criterio: el interés de Sinaloa.
También prometió un gobierno abierto al diálogo con empresarios, trabajadores, agricultores, ganaderos, pescadores, universidades, jóvenes, mujeres, comunidades indígenas y organizaciones sociales.
“Gobernaré para todas y todos, sin distingos, sin exclusiones y sin convertir al gobierno en patrimonio de ninguna persona ni de ningún grupo”, afirmó.
Al cerrar su mensaje, Graciela Domínguez planteó que Sinaloa enfrenta meses decisivos y que su administración deberá responder con estabilidad, transparencia y responsabilidad.
“Es tiempo de reconstruir la confianza. Es tiempo de hacer de la paz y la justicia una tarea común”, sentenció.
