Topolobampo, Sinaloa.- El Gobierno de México propuso establecer un comité permanente de vigilancia ambiental y elaborar un plan integral de restauración y saneamiento para la Bahía y la Laguna de Ohuira, como parte de los acuerdos surgidos en la quinta Mesa de Diálogo sobre el proyecto de la planta de amoniaco en Topolobampo.
En el encuentro participaron representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Gobierno de Sinaloa, especialistas, la empresa promotora del proyecto, así como integrantes de comunidades y organizaciones sociales, quienes intercambiaron información técnica, jurídica y ambiental.
Durante la reunión, la Semarnat propuso realizar un nuevo estudio de línea base ambiental del sistema lagunar con participación de instituciones académicas, comunidades pesqueras y del pueblo Mayo-Yoreme, con el objetivo de contar con información científica actualizada y de acceso público.
Además, planteó reforzar la transparencia mediante la publicación de información sobre el cumplimiento de las obligaciones ambientales de la empresa y crear un comité de vigilancia integrado por autoridades, comunidades y academia, encargado de supervisar de manera permanente la efectividad de las medidas de protección ambiental.
La dependencia federal también advirtió que cualquier nuevo proyecto industrial que se pretenda desarrollar en la zona será evaluado de manera integral, considerando los impactos acumulativos sobre el ecosistema y no de forma aislada. En caso de presentarse nuevas solicitudes para plantas del mismo complejo industrial, deberán someterse a una nueva Manifestación de Impacto Ambiental.
Por su parte, la Conagua propuso un plan integral de saneamiento para toda la Bahía de Ohuira, que incluiría un diagnóstico conjunto con la población, revisión de las descargas de la empresa y un sistema de monitoreo ambiental permanente las 24 horas del día, con mediciones cada 10 minutos para detectar cualquier alteración en tiempo real.
Durante la mesa, representantes de comunidades y organizaciones sociales expusieron inquietudes relacionadas con la protección del sitio Ramsar, la consulta a los pueblos indígenas, la gestión del riesgo, las rutas de evacuación y la conservación del patrimonio biocultural Mayo-Yoreme.
El Gobierno de México señaló que el proceso de diálogo busca que las decisiones sobre proyectos de alto impacto ambiental se sustenten en la ley, la evidencia científica, la transparencia y el respeto a los derechos de las comunidades, además de garantizar un seguimiento permanente al cumplimiento de las condicionantes ambientales.
Finalmente, las autoridades federales afirmaron que las propuestas surgidas en esta quinta mesa servirán como base para fortalecer la gobernanza ambiental en la Bahía de Ohuira y la región de Topolobampo, privilegiando el diálogo, la participación social y la protección del patrimonio natural.
