HABLAR CLARO
MDH Ramón Larrañaga Torróntegui
Cuántas oportunidades nos da la vida en cosas de amor, a veces más de las recomendables. Se empiezan ignorando, y cuando finalmente se hacen presentes las arrojamos al vértigo de nuestros miedos y confusiones, en un tobogán en el que la velocidad que adquiere sólo permite pensar en saltar o cerrar los ojos o, la tomaremos cuando ya esté gastada. Terminaremos volviendo la vista atrás, y no podremos sino reírnos o, arrepentirnos de algunas de nuestras acciones, reflexiones y comportamientos pasados. Aunque sea una risa nerviosa. En ese mismo momento en que no estamos mirando, la vida seguirá dando, preguntándose si aprenderemos alguna vez a tiempo para tomar alguna en su momento más dulce, y sin que sea de casualidad. Mientras seguiremos calculando que es mejor. Como si pudiéramos saberlo alguna vez.
La comunicación de calidad descansa en la verdad, si se percibe engaño al difundirla se crea confusión, rechazo. Un padre cuando platica con su hijo podrá discutir lo que pertinente pero apegado a la verdad. Si, se discute con el hijo sobre drogas, no importa sufrir por hacerlo, ni el malestar que genere hasta lograr el fondo emocional estable. Tiene que hacerle saber al hijo que no es lo mejor y si se discute es por el hecho del compromiso y don que como padre le corresponde. Si desatiende, no es padre y miente puesto que piensa que no es su problema. Construir el dialogo es en el cada día alimentado la comunicación para que sea sana, verdadera, sincera. El Padre defectuoso miente, es perverso al manipular la información y su intento es percibido por el hijo.
El secreto, es el acercamiento entre ambos creyendo uno en el otro al ser sinceros. Cuando uno ha pasado la tercera parte de su vida, termina por preguntarse ¿Que algo ahora? Como puedo ayudar a mis hijos, nietos, nueras.- Quiero estar presente la mayor parte de su tiempo en armonía. Estoy aquí gracias a la lucha diaria, compresión y amor entregado. Fui honesto para que funcionara la familia, en los malos momentos llegue al pacto. No soy perfecto, ni bañado en virtudes pero luche para ser importante en mi familia, hijos. Pasan los años y van haciendo su equipaje sin imaginar cuando volaran mientras los padres se quedan allí en su pequeño mundo mirando hacia la puerta en espera verlos de visita.
Cuando jóvenes se argumenta que no haya que hacer con ellos y al final extrañan su ausencia al no saber si regresaran. Siembran, abonan, cuidan y recogen esperando.- Cada cosa a su tiempo. Por eso es importante hablar cuando aún hay tiempo, quitar el miedo a enfrentar aunque se sufra que la sangre no corra por las preocupaciones porque la vida de uno va ligada a la de ellos, es la unión, la fuerza el futuro de ellos. Quizás no exista capacidad para explicar pero tomar la mano en lo intimo es explicación que se agradece, es unión, vida, es el momento en que los hijos descubren el principio del amor fraterno y lo mantienen hasta el final de sus vidas.
Entonces, ¿Qué ha ocurrido? Es urgente hablar en los en conflicto para una mejor calidad de vida. Hay intereses dispersos sin aclarar. No es claro el interés de uno y de otro por eso se enmascara el conflicto por ello se protesta, se crea la rebeldía al defender el poco margen que se le deja lo cual significa que se hace necesario defenderlo a costa del cariño. Hay padres e hijos que no tienen en claro que el conflicto se da porque ambos defienden intereses, su naturaleza. Los hijos tienen una naturaleza clara definida y busca reivindicarla casi sin plantearse su problema.
Hay discusión y se ve que intentan o niegan abiertamente para no exponerse a las consecuencias. El padre se trasforma por la ansiedad y para contar con el poder grita surgiendo su parte primitiva. Lo sorprendente es que ambos aprovechan la debilidad del otro en beneficio de sí mismo. Usan su inteligencia, adecuan el lenguaje de ataque, recurren a sus actos intimidatorios y de alguna manera el padre defiende su pasado. Fuerte confusión causa el cambio de personalidad del padre que abraza y protege, da cariño, es parte de su vida, entorno. En ese instante no habla el mismo idioma.
Unos valores que no podemos dejar escapar. Unos valores que tenemos que potenciar en nuestra vida diaria y que conformarán la herencia más bonita que podemos dejar. ¿Qué es la vida? Sencillez, pero la vida está llena de contrastes entre lo que pensamos y decimos, entre lo que decimos y hacemos. Al final tendemos con facilidad a complicarnos la vida.
