MALINCHISMO
MDH Ramón Larrañaga Torróntegui
La historia de los oprimidos, es la de los derrotados mexicanos. No ha tenido interrupción desde la llegada de Hernán Cortez. Son los gestos de violencia y la resistencia en desaparecer ante el exterminio silencioso. Es la colonización ensayada por España y continuada, elucubrada por criollos mexicanos. Todo reinicia en estados unidos y su fuerza de penetración económica, política, militar y se fue extendiendo con mexicanos que se fueron a estudiar a sus universidades.
El estado se arrogo el poder de matar y opero su configuración en torno a quien lo limite, critique o restrinja a los de su clase. Persecución y muerte a quien no esté de acuerdo en ser despojado de sus bienes. El México de los sometidos que viven en la incertidumbre militar, monopolios extranjeros, componendas administrativas, al poder extranjero, católico, criollos hijos de extranjeros. Un México que nace derrotado ante el militarismo español sus batallas ha logrado aplastar a sus nativos.
Los mestizos se encargaron en limpiar al país de nativos para que operara la conquista sin contratiempos. La mezcla de razas que jamás aterrizo se presenta nuevamente ante un exclusivismo moderno. México, continua intacto a la etapa de Herman Cortes en la historia de los oprimidos, su exterminio, discurso, político, religioso, militar. Sufriendo la misma suerte sin alternativa, avasallado en forma radical. Muerte a quien se resista. Los años corren pero lo infortunado del camino de la nación coincide con su principio colonizador. Se repite la prevalencia en mejores condiciones de todo tipo para el blanco criollo en la escena del nativo. Un final que no llego y se presenta en cada decisión de poder del gobierno.
La colonización de México ha operado desde el mismo nacimiento de la conquista por la corona española. Todo indica que el camino seguido a través de los años es que este país desparezca como nación y termine siendo un apéndice de estados unidos. A través de nuestra historia se han repetido tanto los procesos de apropiación que han dado lugar a que los extranjeros cuenten con mayores beneficios y presencia que el nativo.
Se califico de malinchismo y probablemente el termino no sea el adecuado sino más bien la sumisión de nuestra raza al no comprender su espacio vital. Somos criticados y concebidos en igualdad reciproca de las acciones españolas en su peculiaridad social ante las instituciones y el manejo de las mismas administrativamente hablando. Difícil concebir un funcionario honesto aunque lo demuestre o el criollo con sangre de otra estirpe no sea vanagloriado, exaltado y hasta santificado por su apellido, élite.
Resulta que un apellido extranjero es sinónimo de replicación colonialista para instalarlo en presencia del éxito administrativo, negocios, político y en cambio los de apellido mexicano sea todo lo contrario. Es un efecto de comportamiento social que ejerce el poder cuando de promover se trate o de integrarlo en la mieles del presupuesto. La población autónoma, no termina en asimilar su entorno ni la diferencia que favorece la movilización social. El nativo sobre vive en la montaña, el mestizo termina por marcharse a la frontera norte y el profesionista gira alrededor del vacío ante la negación de encontrar empleo. La tierra mexicana fundada en la negación sistemática de su propia mexicanidad vacía en identidad patriótica.
La población nativa lucha para que no la hagan desaparecer, sometida a reglas de juego convenencieras sobre su riqueza natural, sometida, marginada y su enemigo es el mismo gobierno sometiéndola a lo que para el extranjero funciona. La clase media desapareció, fue expulsada a la frontera o al extranjero a excepción de unos cuantos que han sufrido la violencia de todo tipo dependiendo de su estatus social, buscando recursos del comportamiento semi legal.
El poder extranjero en manos de mexicanos criollos es lo que convirtió al estado mexicano en un poder cuestionado que funciona para un modelo neoliberal caracterizado por un desarrollo desbastador y orientado a producir riqueza inmediata en manos de grupos que pugnan por desaparecer a los nativos en donde exista riqueza natural. Exterminio antes que integrarlas en un proyecto productivo, desarrollador del género humano. México es la capital mundial del racismo simulado que nos remite a la colonia española en la que se jugaba con la vida humana del nativo. No ha cambiado mucho, solo es cuestión en reflexionar y fundamentar los pasajes en torno de una Independencia fallida, una reforma cercenada, la contra revolución reinstalada en el poder.
México es un país en donde se legaliza lo inmoral para que sea normal, la perversidad se convierte en justicia, el poder de quien gobierna cambia las leyes en la medida de sus intereses para asegurar el poder del extranjero. La sobrevivencia raya en lo especulativo aceptando el poder de quien gobierna en uso legitimo de quien muere en función de conservar su vida
