Por Jorge Haro
Lo que hoy sucede al interior de Morena deja muy mal parado el liderazgo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Desde su llegada a la Presidencia, su autoridad ha sido constantemente desafiada… y no por la oposición, sino por su propio partido.
– Ahí está la imposición para mantener a María del Rosario Piedra Ibarra al frente de la CNDH.
– La iniciativa contra el nepotismo electoral, enviada al Congreso con su aval, pero convenientemente aplazada hasta el 2030.
– El caso de San Luis Potosí, donde el gobernador Ricardo Gallardo modificó la ley para forzar la postulación de una mujer, con la clara intención de heredar el poder a su esposa, hoy senadora.
– Zacatecas con los Monreal, y Guerrero con Salgado Macedonio, quien impuso a su hija y ahora busca regresar él mismo como candidato.
Claudia Sheinbaum es una mujer inteligente y preparada, pero con un gabinete limitado y un Congreso que parece no responderle.
Mientras tanto, el verdadero liderazgo parece ejercerse desde un rancho en Palenque.
¿Cuánto más aguantará la presidenta estos desplantes de quienes actúan como si fueran los verdaderos dueños de Morena?
El poder se ejerce… o se pierde.
