Asunción, Paraguay.– Paraguay enfrenta una crisis política y financiera tras el escándalo de Ueno Bank, que ha generado protestas de ahorradores e investigaciones contra directivos de la institución.
El caso también golpea al gobierno del presidente Santiago Peña, quien enfrenta un proceso de juicio político en el Senado por presuntas irregularidades y conflictos de interés relacionados con la supervisión financiera.
La incertidumbre ha impactado al mercado cambiario, mientras ciudadanos exigen recuperar sus ahorros. Peña niega las acusaciones y su futuro político permanece sujeto al desenlace del proceso legislativo.
La crisis ha encendido las alertas sobre la estabilidad institucional y la confianza en el sistema financiero paraguayo.
