Culiacán, Sinaloa.- En el marco del Mes del Orgullo LGBTQIA+, el Congreso del Estado de Sinaloa realizó el conversatorio “Pasos con Orgullo: Un recorrido por los derechos humanos de la comunidad LGBTQIA+”, donde activistas, legisladores y representantes de la sociedad civil analizaron los avances alcanzados y los desafíos que aún enfrenta la diversidad sexual en la entidad.
La presidenta de la Comisión de Igualdad, Género, Diversidad Sexual e Inclusión, diputada Karla Daniela Ulloa Rodríguez, destacó que este espacio busca reconocer la trayectoria de quienes han impulsado la defensa de los derechos humanos de las personas LGBTQIA+, además de fortalecer el compromiso institucional con una sociedad más incluyente.
Durante el encuentro, la legisladora subrayó que hablar de orgullo implica reconocer décadas de lucha contra la discriminación, el rechazo y la invisibilización que enfrentaron miles de personas para abrir camino al ejercicio de derechos que hoy son una realidad para nuevas generaciones.
Como panelistas participaron el activista César Domínguez, considerado uno de los pioneros del movimiento por la diversidad sexual en Sinaloa, y la académica y activista María Milagros Castro Rocha, quienes compartieron experiencias sobre la evolución del movimiento y los retos que persisten en distintas regiones del estado.
Domínguez recordó la organización de la primera marcha por la diversidad sexual en Culiacán, realizada en 1992, así como las acciones emprendidas en la prevención del VIH/SIDA y la defensa de los derechos humanos en una época marcada por la estigmatización y la exclusión social.
Aunque reconoció avances en materia de reconocimiento de derechos, advirtió que aún persisten problemas como la discriminación, los crímenes de odio y diversas expresiones de violencia que afectan a integrantes de la comunidad LGBTQIA+.
Por su parte, Castro Rocha relató la experiencia de impulsar la primera Marcha del Orgullo en La Reforma, Angostura, iniciativa que permitió visibilizar a personas de la diversidad sexual en comunidades alejadas de los principales centros urbanos del estado.
La activista destacó que uno de los mayores desafíos continúa siendo acercar información, acompañamiento y herramientas a quienes viven en zonas periféricas, donde todavía existen barreras para el pleno ejercicio de sus derechos.
Durante el conversatorio también se resaltó la necesidad de fortalecer las políticas públicas con enfoque de derechos humanos y mantener abiertos los espacios de diálogo para avanzar hacia una sociedad más justa, incluyente y libre de discriminación.
Las y los participantes coincidieron en que los avances logrados en materia de igualdad representan un paso importante, pero señalaron que aún es necesario el trabajo conjunto entre instituciones, activistas y sociedad civil para garantizar una vida libre de violencia y exclusión para todas las personas.
