Culiacán, Sinaloa.- Ante la creciente incertidumbre por la situación financiera que enfrenta la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), la Comunidad Universitaria del Bienhacer lanzó un enérgico llamado a las autoridades federales para que atiendan con seriedad y urgencia la problemática que amenaza la estabilidad laboral de miles de trabajadores y el funcionamiento de la institución.
En representación de este grupo, el Dr. Tiojari Dagoberto Guzmán Galindo, investigador de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y representante académico ante la Contraloría Social Universitaria, advirtió que la falta de apoyos extraordinarios por parte de la Federación durante los últimos tres años ha agravado el panorama financiero de la máxima casa de estudios.
Explicó que la nómina quincenal de la universidad asciende a aproximadamente 260 millones de pesos, cifra que, sumada a compromisos financieros pendientes y a la ausencia de recursos extraordinarios, mantiene en alerta a la comunidad universitaria de cara al cierre del presente ciclo escolar.
Guzmán Galindo destacó que la situación impacta directamente a más de 20 mil trabajadores entre académicos, administrativos, personal de confianza y jubilados, además de una matrícula superior a los 170 mil estudiantes, cuyas familias dependen de la estabilidad institucional de la UAS.
El académico señaló que la preocupación se concentra especialmente en los meses de junio y julio, cuando las presiones financieras podrían intensificarse y poner en riesgo el cumplimiento oportuno de salarios y prestaciones.
“La universidad no puede vivir permanentemente dependiendo de préstamos o soluciones temporales que únicamente trasladan el problema hacia adelante. La estabilidad institucional debe construirse sobre soluciones reales y de largo plazo”, afirmó.
Durante el pronunciamiento, la Comunidad Universitaria del Bienhacer reconoció el papel histórico de las organizaciones sindicales en la defensa de los derechos laborales, pero sostuvo que las circunstancias actuales exigen unidad, vigilancia permanente y una participación activa de todos los sectores universitarios.
Por ello, hizo un llamado respetuoso pero firme a las autoridades federales para que atiendan la situación financiera de la UAS y garanticen las condiciones necesarias para preservar la estabilidad de una de las instituciones educativas más importantes del noroeste del país.
Finalmente, Guzmán Galindo advirtió que la comunidad universitaria está dispuesta a manifestarse de manera organizada, pacífica y responsable si las condiciones así lo requieren, con el propósito de defender la estabilidad de la universidad y el bienestar de miles de familias sinaloenses.
“Defender a la Universidad Autónoma de Sinaloa no es defender intereses personales; es defender el futuro de la educación pública en Sinaloa”, concluyó.
