Culiacán, Sinaloa.– Autoridades estatales aseguraron que Sinaloa vivió una de sus mejores temporadas vacacionales de Semana Santa al registrar más de 2.8 millones de visitantes, una ocupación hotelera del 84 por ciento y una derrama económica superior a los 3,648 millones de pesos.
Durante la conferencia Semanera encabezada por el gobernador Rubén Rocha Moya, la secretaria de Turismo, Mireya Sosa Osuna, destacó que estos resultados reflejan el dinamismo turístico en todos los municipios del estado.
Mazatlán encabezó los indicadores con un 86 por ciento de ocupación hotelera, más de 615 mil visitantes y una derrama económica superior a los 1,819 millones de pesos, reafirmando su posición como el principal polo turístico de Sinaloa.
Los llamados Pueblos Mágicos también registraron cifras destacadas: Cosalá alcanzó un 81 por ciento de ocupación; San Ignacio rozó el lleno total con 98 por ciento; Mocorito registró 85 por ciento; El Fuerte 83 por ciento y El Rosario 78 por ciento.
En playas, destinos como Altata, Nuevo Altata y El Tambor lograron el 100 por ciento de ocupación, con más de 145 mil visitantes y una derrama económica superior a los 70 millones de pesos. Eventos como el Altata Pachanga Fest reunieron a más de 79 mil asistentes, fortaleciendo la oferta turística y de entretenimiento.
Asimismo, celebraciones tradicionales como el Viacrucis en Mocorito y Concordia, así como festivales en Cosalá y San Ignacio, impulsaron la identidad cultural y atrajeron a miles de visitantes.
La funcionaria subrayó que estos resultados se traducen en beneficios directos para miles de familias sinaloenses que dependen del turismo, desde hoteleros y restauranteros hasta transportistas, artesanos, comerciantes y prestadores de servicios.
Por su parte, el gobernador destacó que Sinaloa se posicionó entre los tres estados con mayor ocupación hotelera del país durante esta temporada, reconocimiento que también fue mencionado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia matutina.
Con estas cifras, Sinaloa reafirma su papel como uno de los destinos turísticos más competitivos de México y fortalece al sector como motor clave de la economía estatal.
