A dos años del despliegue federal en Sinaloa, el secretario de Seguridad reconoce que la organización criminal ha recibido golpes, pero advierte que aún mantiene una importante capacidad operativa.
Ciudad de México.- A dos años de que el Gobierno de Claudia Sheinbaum concentrara buena parte de su estrategia de seguridad en Sinaloa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció que el Cártel de Sinaloa ha sido golpeado, pero no está disminuido.
En entrevista, el funcionario señaló que los operativos federales han permitido detener a integrantes de las principales facciones del grupo criminal, decomisar armas y drogas y destruir laboratorios clandestinos. Sin embargo, advirtió que la organización conserva recursos suficientes para mantener su capacidad de operación.
“Está afectado, sí”, sostuvo Harfuch, al tiempo que reconoció que el Cártel de Sinaloa mantiene un poder económico y de fuego que las autoridades todavía buscan reducir.
“Ya no se ven los convoyes” en Culiacán
Harfuch utilizó como uno de los indicadores de los resultados de la estrategia federal el cambio en las calles de Culiacán.
Recordó que al inicio de la administración era común observar convoyes de camionetas vinculadas con grupos criminales circulando por la capital sinaloense, una situación que, aseguró, actualmente ya no se presenta de la misma manera.
No obstante, el propio secretario evitó considerar que esto signifique el fin de la estructura criminal.
La ofensiva federal comenzó a intensificarse en Sinaloa después del inicio de la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza, dos facciones enfrentadas por el control del Cártel de Sinaloa.
Más de 32 mil armas aseguradas
De acuerdo con el balance presentado por Harfuch, durante la administración de Sheinbaum las fuerzas de seguridad han asegurado alrededor de 32 mil armas, destruido 2 mil 700 laboratorios y detenido a unas 66 mil personas en distintas acciones contra organizaciones criminales. El funcionario también atribuyó a la estrategia federal una reducción de 51% en los homicidios a nivel nacional.
Sin embargo, Sinaloa continúa enfrentando episodios de violencia derivados de la disputa entre las facciones del Cártel de Sinaloa.
Para Harfuch, el objetivo de la estrategia no es solamente detener a integrantes de las organizaciones, sino seguir golpeando sus estructuras financieras y su capacidad de fuego.
