En medio de la crisis política que atraviesa Sinaloa, el aspirante a coordinar la Defensa de la Transformación plantea que el estado necesita un liderazgo legítimo, con experiencia y respaldo ciudadano para recuperar la seguridad y la confianza.
Los Mochis, Sinaloa.– En medio de la incertidumbre política que atraviesa Sinaloa tras la segunda solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya y la próxima definición de un gobernador interino, Gerardo Vargas Landeros afirmó que la prioridad debe ser recuperar la paz y colocar el bienestar de las familias por encima de intereses personales o de grupo.
El exalcalde de Ahome sostuvo que Sinaloa requiere un liderazgo legítimo, respaldado por la ciudadanía y sustentado en la justicia, la congruencia y los principios.
“La paz no nace del poder por el poder; nace de la justicia y del respaldo del pueblo”, planteó Vargas Landeros.
En su posicionamiento, señaló que gobernar sin el respaldo ciudadano puede significar conservar un cargo, pero no necesariamente mantener la autoridad moral para conducir al estado.
“Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, expresó.
Vargas Landeros sostuvo que la actual coyuntura obliga a dejar de lado las disputas políticas y concentrarse en las necesidades de la población, particularmente en la recuperación de la seguridad, la estabilidad y la confianza en las instituciones.
Afirmó que la lucha desmedida por el poder genera división e incertidumbre cuando los intereses personales o de grupo terminan desplazando las necesidades de la ciudadanía.
“El poder por el poder divide. El poder con principios transforma. El poder al servicio de la gente construye paz”, manifestó.
El planteamiento ocurre mientras Sinaloa se encuentra en un momento de definición política. El Congreso estatal aceptó la nueva licencia de Rocha Moya y se prepara para determinar quién asumirá de manera interina la conducción del Ejecutivo estatal.
En este contexto, Vargas Landeros insistió en que la prioridad debe ser construir una ruta que permita recuperar la tranquilidad en las calles y devolver la confianza a las familias sinaloenses.
“La paz exige escuchar a las madres, a los jóvenes, a los trabajadores, a los comerciantes y a todas las familias”, afirmó.
También sostuvo que la seguridad debe traducirse en condiciones para que las personas puedan salir a trabajar, que los jóvenes tengan oportunidades y que las familias puedan desarrollar su vida cotidiana sin temor.
El exalcalde de Ahome, quien actualmente participa en el proceso interno de Morena para definir la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, ha colocado la recuperación de la paz como uno de los principales ejes de su discurso político. En junio ya había señalado que la seguridad sería el principal reto para quien encabece la siguiente etapa política de Sinaloa.
Vargas Landeros afirmó que la experiencia y la capacidad de gobierno serán fundamentales para enfrentar el escenario actual.
“La paz no se improvisa: se construye con experiencia y se demuestra con resultados”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que su compromiso está con Sinaloa y llamó a colocar la causa de la paz por encima de nombres, grupos e intereses particulares.
“Los cargos son pasajeros; la responsabilidad frente al pueblo y ante la historia permanece”, señaló.
Y cerró su mensaje con una definición que resume el eje de su posicionamiento político: “No pertenezco al grupo del poder por el poder. Pertenezco al grupo más grande, más digno y más urgente para Sinaloa: el grupo de la paz”.
