Un juez federal bloqueó este miércoles la orden del presidente Donald Trump que suspendía las solicitudes de asilo en la frontera con México. El magistrado Randolph Moss determinó que la medida sobrepasa las facultades del Ejecutivo y viola la legislación migratoria vigente, al impedir el acceso al asilo a personas que ya están en territorio estadounidense, sin importar cómo ingresaron.
En su resolución de 128 páginas, Moss subraya que el presidente “no puede sustituir las leyes aprobadas por el Congreso con su propio sistema migratorio”. La sentencia responde a una demanda colectiva presentada por organizaciones defensoras de derechos civiles e inmigrantes, en representación de personas directamente afectadas por la medida, firmada por Trump en su primer día tras regresar a la Casa Blanca.
El fallo entrará en vigor en 14 días, tiempo en el que se espera que la Administración Trump presente una apelación. El Gobierno ha argumentado que la situación en la frontera es una emergencia de seguridad nacional, comparándola con una “invasión”, y afirma que eso justifica medidas excepcionales.
La decisión judicial marca un nuevo capítulo en la batalla legal sobre el poder presidencial en temas migratorios, y podría llevar el caso a tribunales superiores. Para los defensores del asilo, este fallo representa una victoria clave. “Literalmente, esta decisión significará la diferencia entre la vida y la muerte para muchas familias que huyen de la persecución”, declaró Lee Gelernt, abogado de la ACLU.
