La Suprema Corte de Justicia de la Nación negó el pasado 25 de junio un amparo solicitado por el productor musical Luis de Llano, con lo cual ratificó la condena en su contra por daño moral a la cantante Sasha Sokol, quien lo acusó por hechos de abuso ocurridos cuando ella tenía 14 años y él 39.
Con esta resolución, la Corte respaldó la sentencia que un juez capitalino emitió en 2023, la cual obliga a De Llano a ofrecer una disculpa pública, abstenerse de hablar de la víctima y asistir a un curso de prevención de abuso sexual. El fallo también establece que el productor deberá pagar una compensación por los daños causados.
Uno de los aspectos más relevantes de esta decisión es que reconoce el derecho de las víctimas de abuso sexual infantil a denunciar incluso muchos años después, cuando han adquirido la madurez y las herramientas necesarias para hacerlo. La sentencia sienta un precedente para que más personas puedan iniciar procesos civiles sin que el tiempo sea un obstáculo.
Especialistas consultados destacan que esta postura judicial abre una vía de justicia más accesible, especialmente para quienes no pueden recurrir a la vía penal por la prescripción del delito. Además, refuerza el mensaje de que las secuelas emocionales del abuso infantil son profundas y duraderas, y deben ser atendidas con sensibilidad.
El caso de Sasha Sokol cobra especial relevancia porque ella pudo demostrar la relación con De Llano gracias a declaraciones del propio productor. Sin embargo, los abogados señalan que otras víctimas, aunque carezcan de pruebas directas, pueden apoyarse en testimonios, escritos o peritajes para buscar justicia y reparación del daño.
