27.2 C
Mazatlán

Filosofía marismeña

Fecha:

LIMITE SOCIAL

MDH Ramón Larrañaga Torróntegui

En este articulo va una pequeña inmersión indefinida en el tiempo hasta la frontera donde la sociedad espera lo que le han ofrecido, la educación llevada al límite, lo agotador de lo mismo, la demora que separa al político de la sociedad y el pretender convertirse en artículo de primera necesidad aprovechándose de la ignorancia, medios de comunicación y recurso público.- No entiendo el porqué se dan elogios a quien construye con dinero público, definitivamente es una mala interpretación. Lo vuelven arrogante, hacedor de milagros.

Pocos libros llegaban al pueblo, la computadora no existía, las charlas banqueteras se llenaban de diversión, la gente vivía contenta con lo que poseía, los jóvenes asistían con entusiasmo cuando había una fiesta en donde no se embriagaba, solo se cantaba, bailaba separaditos ante la mirada de la madre de la muchacha. Es obvio nos alcanzo la modernidad llevándose consigo los poemas, cartas escritas a las jóvenes, la chaperona despareció de la escena, los jóvenes ya no toman agua de sabor en la fiesta. Esas historias de bondad se esfumaron. Fue divertido lo confieso y dejo en claro mis ideas sobre la moral, fue bueno el momento y no creo ser exagerado.

No soy conservador, entre lo que se hizo y el respeto actual. Todo sea en nombre de la ignorancia y la cultura inspiradora. Lo que antes se clasificaba como bien cultural hoy es inofensivo, cuanto más se abusa más convencido se está en que un indeseable gobernara. Se han transformado mucho las cosas. Lo que no termino en entender es al político creyente desvergonzado quien se apropia de lo ajeno y destruye los valores básicos. Afortunadamente no soy parte de ese club y me siento avergonzado en pagar impuestos porque esto es lo mejor que podemos hacer. Mi moral, ha sido moldeada y estoy orgullosa de ello, no se puede abandonar el camino por ignorancia o abuso.

En la sociedad de la que provengo, los padres compraban una cruz grande madera y la pegaban en la puerta, se colgaban medallitas con la virgen y asistían a misa hacer su oración. A los hijos nos hacían rezar por la noche. Predicaban con el ejemplo, pero las cosas cambiaron. Hoy, no les importa lo que la gente diga de ellos, mucho menos se acuerdan de la religión inculcada. Cuando niño, me enseñaron a ser cristiano, a concentrarme en ser buena persona. Esa es la historia de donde vengo. Siempre he considerado que así, es como debe funcionar la sociedad.

Era de gente inteligente orar, saber sobre la existencia de Dios, pensar en ser bueno, no pedir sino dar, hacer buenas obras en bien del prójimo con nuestros recursos  sin hacer alboroto o llamar la atención.  Hoy las cosas han cambiado, ya no se pide sino que se toma lo ajeno. Se duda en que existe un Dios que todo lo ve y juzga. Siempre jure ante mi Dios que sería bueno y creo me escucho por ello le doy gracias. Me enseñaron que cuando esté sufriendo, no lo haga culpable.

Por ello, lamento el haber perdido y la confusión que se ha hecho complicándole la vida a la sociedad, la perdida de los derechos, lo elemental, su base moral, lo contradictorio que nos hacen pensar. La sociedad actual necesita un límite urgente para detener a los políticos actuales que van más rápido que ella, hacerlos que respeten para que dejen en ser cazadores de tesoros públicos, llenos de trampas. Abrir la convivencia con nuevos mensajes sin visión irónica, malévola. No es importante que sean cristianos sino que se den cuenta de su traición obsesiva.

A diario miramos miles de fotos en el face de chicas que promocionan sus actividades y parece su celular no para un segundo. Es lo nuevo, lo aceptado, lo que llama la atención en estar al tanto. Esto, no es malo, sino parte de la modernidad. La rápida expresión se ve convertida en familiaridad superior en relaciones virtuales y es maravilloso el disfrutarlas. Lo malo son las discusiones sin sentido que como cáncer se adentran en descalificaciones por medio de bots políticos los cuales lejos de alentar logran mortificar o destilar odio.

Desde esta óptica nace la pregunta amable sin critica, sino mera curiosidad ¿Creen inducir una tendencia? Por supuesto que es lamentable que la capacidad tecnológica y los recursos públicos sean usados para este tipo de abusos en la búsqueda de que se consuma lo que no es deseable. La atención ciudadana y de la juventud se maneja en otro sobre cerrado y ellos comprenden que atrás de lo mismo no existe nadie inocente, sino el disparate de quien vende presencia a falta de ideas.

 

Comentarios Facebook
spot_img

━ Similares

Impulsa Grupo Coppel la educación ambiental en coordinación con el Gran Acuario Mazatlán

? 10 mil personas podrán conocer el Gran Acuario Mazatlán (GAM) como parte de la alianza con Grupo Coppel y el apoyo del gobierno...

Seguridad Pública de Sinaloa y Protección Civil firman convenio de colaboración

• Se reforzarán las acciones preventivas, pero sobre todo la comunicación que permita mantener informada a la población Culiacán, Sinaloa.- La Secretaría de Seguridad Pública...

Que demuestren en audiencias que son inocentes, dice Rocha a los universitarios

*Acudir a las instancias judiciales correspondientes es la vía adecuada para concluir los procesos, abundó Culiacán, Sinaloa.- Cuando vamos contra la corrupción, la gente nos...

Dan banderazo de salida a manifestación de la UAS en la ciudad de México

*¡De rodillas nunca! Contingente de universitarios parte rumbo a la CDMX para informar a AMLO la atroz persecución política y el cerco mediático del...

Entrevista a Julio Zataraín, el ganador del Premio Nacional de Cuento José Alvarado

Por SILVIA CASTILLO ROMERO Julio Zatarain es autor del libro En qué piensan los gusanos cuando tienen hambre, ganador en el 2021, del Premio Nacional...

Suscribete a nuestro boletin